domingo, 22 de diciembre de 2013

LIBERTAD


Libertad, ¿Quién no desea tenerla? Todos procuramos tener libertad. Libertad en las finanzas, en la salud, en el trabajo, en nuestras relaciones, en todo. La libertad es la facultad que tiene el ser humano para obrar según su inteligencia o sus deseos, es disfrutar de no estar prisionero, es sinónimo de confianza, franqueza, independencia. La libertad es un derecho que se le otorga a cada persona, pero que lamentablemente no todos hacemos uso de tal derecho.
 Pero, si la libertad es un derecho, ¿cómo es que algunos no pueden vivir en ella? Creo que esta respuesta está profundamente ligada a nuestra manera de pensar y de vivir. Muchos creen que la libertad esta condiciona por un lugar, por otra persona o por algún otro factor. Llaman estar privados de libertad a aquellos que están en una cárcel, a aquellos quienes tienen que estar sometidos a sus padres o a sus esposos, a aquellos que aun trabajan y están bajo la autoridad de un superior, pero esto no significa no tener libertad, si fuese así, ¿porque no tienen ese concepto todos los que están bajo esas circunstancias, sino solo algunos?
La verdadera libertad no consigue cuando nos independizamos de nuestros padres, cuando nos liberamos de un hombre o de una mujer, cuando sacamos nuestra identidad personal de mayoría de edad, o cuando hacemos lo que deseamos aun sin importar atropellar a los demás. La verdadera libertad no se conquista dependiendo de las circunstancias en que vivimos, se conquista en nuestro corazón y se manifiesta en nuestra manera de vivir. Nuestra vida misma evidencia que tan libres o que tan prisioneros somos. La verdadera libertad definitivamente no se compra, no te la otorga nadie, sino que la decides tú mismo cuando dejas que Dios obre en tu corazón. En Juan 8:36 Jesús dijo: Así que, si el Hijo los hace libres, ustedes son verdaderamente libres.

 
Solo JESUS tiene el poder de hacernos VERDADERAMENTE LIBRES ¡!!Bendiciones y Feliz Navidad!!!

 
Anibal e Iverka Burgos

martes, 17 de septiembre de 2013

ERES UNICO

Confieso que no soy buena en las manualidades, y lo poco que se lo aprendí en la escuela y lo hice para no reprobar la materia. Recuerdo aquel cuadro que me asignaron hacer en punto de cruz, cuan tedioso fue para mí. Sin embargo, nunca imagine que años más tarde, bordar se convertiría en un gran deleite. Cuando Dios hizo el milagro de bendecirme con mi primer hijo, llegaba del trabajo, solo a disfrutar el momento de bordar delicadas piezas con su nombre y esperaba con ansias los días en que pudiera usarlas para él. Aún conservo muchas de ellas, y cuando las veo, no me causan el mismo recuerdo del cuadro aquel, veo piezas únicas, piezas que definen el amor y la dedicación con que fueron creadas.

Creo que eso fue lo que el salmista quiso expresarle a Dios cuando dijo en el Salmo 139:13-14: Tú creaste las delicadas partes internas de mi cuerpo y me entretejiste en el vientre de mi madre. ¡Gracias por hacerme tan maravillosamente complejo! Tu fino trabajo es maravilloso, lo sé muy bien.

Quizás pasas mucho tiempo mirándote al espejo diciéndote a ti mismo lo mal que te ves, observando lo que no te gusta de tu cuerpo, criticando lo grande de tu nariz o lo pequeña que tienes la boca. Quizás hasta has llegado a decirte a ti mismo que no hay nada de hermoso en ti. Cada ves que haces eso le estas diciendo a Dios que lo que El hizo no estuvo bien, que se equivoco al hacerte. Pero hoy quiero que comprendas que Dios te formó con un amor MAS GRANDE que el que dedicas para crear cosas para la gente que amas.

El se deleitó al crearte, te hizo con dedicación, amor, entrega. Pero sobre todo, te hizo UNICO. Nadie es igual a ti, eres ESPECIAL. No fuiste formado en una industria manufacturera, ERES UNA PIEZA ÚNICA que salió de las manos de Dios.

Hoy disfruta de lo que Dios hizo en ti, sabiendo que tu Creador te hizo con amor.

Anibal e Iverka Burgos

miércoles, 28 de agosto de 2013

¿QUE ES MEJOR?

A veces pienso en ¿cómo sería el mundo si nosotros pudiéramos tomar las decisiones? A mi manera de pensar optaría por cosas como estas: nunca enfermaría, nunca estaría triste, no tendría escasez de ninguna cosa, poseería lo que quisiera y en el momento que quisiera y porque no, nunca moriría. A veces pienso que el mundo no parece encajar con nuestras vidas. Parece que por momentos solo nos saca del paso, pero no estar hecho a nuestra medida. Fuimos creados para vivir con Dios, pero vivimos en la tierra por fe, fuimos creados para estar sanos, pero nos enfermamos, creados para vivir en abundancia y vivimos en escasez, creados para vivir eternamente pero vivimos solo por algo de tiempo.
 Sin embargo y a pesar de todo RECAPACITO Y PIENSO en que Dios no se equivoca nunca. El creó el mundo y todo lo que en el habita y entiendo que desde su perspectiva tiene una mejor proyección de que es más conveniente para nosotros. Creo firmemente que todo lo que El hace en nuestras vidas ayuda a bien para los que le amamos y que sus planes para nosotros son siempre de bien.
En Proverbios 3:5 dice: Pon toda tu confianza en Dios y no en lo mucho que sabes. Toma en cuenta a Dios en todas tus acciones, y él te ayudará en todo. (TLA). Ninguno de nosotros por más que nos preocupemos o por más que nos esforcemos lograremos cambiar lo que Dios ha planeado desde la fundación del mundo para nosotros. Entonces, siendo así, sólo nos resta confiar en Él, confiar que Él sabe lo que es mejor, confiar que Él nos ama y que por ese amor nunca nos dejara solos, confiar que Él tiene el control absoluto de todo lo que acontece.
Hoy te ánimo a que te abandones en los brazos de tu Creador. Entrégale tus anhelos, tus deseos, tus ansiedades, tus preocupaciones y porque no, tu vida, y luego solo disfruta y celebra desde ya la victoria que ha de venir.

Disfruta el viaje de la vida sabiendo Dios es quien la dirige

Anibal e Iverka Burgos

viernes, 2 de agosto de 2013

Para lo que fuiste diseñado

Cada uno de nosotros fue diseñado por Dios de una manera particular y especial. Todos, con un molde diferente y para propósitos diferentes. Sin embargo muchos perdemos el enfoque de nuestro diseño original para perseguir otros. Copiamos o imitamos a otras personas, a un amigo, a un artista, a un empresario, y pensando en eso me pregunto ¿Quién ocupará entonces el lugar nuestro o quien se ocupara de ser quien nosotros somos?
Admiro la gente que lucha por sus sueños sin importar su origen, su clase social o su raza o color de piel. Admiro aquellos que a través de los años viven sus propias vidas, dejando atrás solo como historias el testimonio sus vidas pasadas. Oír de gente que fueron limpiabotas, lavadores de carros o vendedores de periódicos, y que ahora se dedican a lo que por muchos años soñaron, me llena de mucha satisfacción y me impulsa a ir tras mis sueños.
Isaías 54:2-3 dice: Ensancha el espacio de tu carpa, y despliega las cortinas de tu morada. ¡No te limites! Alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas.  Porque a derecha y a izquierda te extenderás. No abandones tus sueños, tú fuiste diseñado para ser y para hacer eso que te produce pasión. Si quieres ser Doctor, ¿porque conformarte con ser ingeniero o viceversa? No cometas el error de resignarte con otra cosa, no te limites, extiéndete y lucha contra viento y marea para lograr alcanzar aquello que anhelas, porque si lo abandonas, te arrepentirás de haberlo hecho. Nadie es mejor que tú, ni nadie podría ocuparse de tus sueños como tú lo harías, porque PARA ESO FUISTE DISEÑADO.
Dios está contigo, y El da esfuerzo al cansado y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. (Isaías 40:29). BENDICIONES!!!
Anibal e Iverka Burgos

jueves, 1 de agosto de 2013

¿Estás cansado?

La pregunta parece ajustarse e inquietarnos a todos. ¿Quién no está cansado en este mismo instante de algo? Quizás de tu trabajo, de tu familia, de hacer malos negocios, de intentar algo sin ver los resultados que esperas. Podrías incluso estar cansado de ti mismo, de cómo eres, de cómo luces, de cómo te comportas, o porque no, podrías estar cansado de todo o de todos los que te rodea. Podrías en esos momentos querer marcharte a un lugar del mundo donde nadie te conociera y donde las cosas fueran diferentes a las que tienes que vivir diariamente.

Cuantas veces nos hemos sentido así. Muchas diría yo. Creo que la expresión más adecuada para definir ese momento es: “Estoy cansado de Todo”. Es justo en ese punto de tu vida donde volver a intentarlo, luchar más, orar, tomar consejos o darlos, pedir oportunidades o darlas, parece ser en vano. Sin embargo debo decirte que rendirse no es de valientes, porque los valientes como tú siempre consideran posible que el próximo intento sea la GRAN OPORTUNIDAD de ver las cosas cambiar.
Gálatas 6:9 dice: “Así que no nos cansemos de hacer el bien porque, si seguimos haciéndolo, Dios nos premiará a su debido tiempo. Hoy quiero retarte a no cansarte de luchar, a no cansarte de entregarte por los demás, a no cansarte de dar nuevas oportunidades (incluso a ti mismo), a no cansarte de hacer lo correcto, a no cansarte de hacer el bien, porque llegará el momento, el oportuno y reconfortante momento, en donde Dios premiará tu perseverancia. Dios nunca se rinde, nunca deja de intentarlo, nunca deja de dar oportunidades. No lo hizo contigo, ni nunca lo hará. Entonces, ¿Por qué no hacer lo mismo con los demás?

Declara el día de hoy como un día de nuevas oportunidades. Para tu esposo, para tus hijos, para tu jefe, para tus amigos o para ti mismo, y verás que cuando lo hagas el mundo te sonreirá. Dios te bendiga siempre…
Anibal e Iverka Burgos

domingo, 21 de julio de 2013

IMPOTENCIA


Impotencia… ¿Quién no la ha sentido alguna vez? Todos, en algún momento de nuestra vida, hemos sido azotados por ese sentimiento que parece sepultarnos en la más profunda de las frustraciones y que nos invita a desistir de aquello que una vez soñamos, deseamos o quisimos.
Ella, nos hace sentir como seres miserables, sin capacidades para alcanzar nuestros objetivos y cuando logra invadir nuestra mente y nuestro corazón, nos encarcela haciéndonos incapaces siquiera de pensar que más allá de eso, hay una posibilidad para seguir adelante, de seguir intentándolo una y otra vez. No te des por vencido, no permitas que la impotencia domine las circunstancias y mucho menos tu vida.
 
Después de cada fracaso, se abre una nueva posibilidad, una nueva oportunidad para alcanzar aquello que tanto anhelas. Es cuando la impotencia aparece, el momento preciso en donde
Dios hace las cosas posibles para ti. La Biblia dice en Lucas 18:27 "Lo que es imposible para el hombre, es posible para Dios". Para Dios no hay nada imposible, yo personalmente lo creo. Si deseas, date una nueva oportunidad,  únete a Dios y pelea la buena batalla hasta lograr vencer al gigante que esta frente a ti.

Recuerda que Dios y tú siempre serán mayoría.

Bendiciones