jueves, 14 de abril de 2011

SIEMPRE ESTAS AHÍ



Antes de recibir a Jesús como mi Salvador, ir a la discoteca todos los sábados era asunto innegociable para mí; podían posponerse algunas otras cosas pero para esa no existían excusas válidas. Cuando conocí a Jesús y entró en mi corazón, decidí que no iría más a la discoteca como parte mi ofrenda para El; quizás para algunos esto no es o era algo muy relevante pero para mí era lo más importante y quería renunciar a ello para invertir ese tiempo y empeño a Dios.



Todo transcurría bien, había guardado y cumplido mi promesa por un tiempo, hasta que un día, estando de viajes con mi esposo, accedí a una invitación que nos hicieran unos amigos para ir a bailar. Eso no era nada pensé, total estoy muy lejos de todo el que conoce que soy cristiana, nadie ni siquiera se enterará de esto. Bailé hasta más no poder, pero al final de la noche, cuando quedé a solas conmigo misma me di cuenta de que Dios me había observado durante toda la noche. No puedo describirles lo mal que me sentí en ese momento, solo lloraba amargamente recordando que mi ofrenda era para Él y que no importa donde estuviera SUS OJOS SIEMPRE iban a estar sobre mí.



El Salmo 139:7-8 dice: ¿A dónde podría alejarme de tu Espíritu? ¿A dónde podría huir de tu presencia? Si subiera al cielo, allí estás tú; si tendiera mi lecho en el fondo del abismo, también estás allí. No hay lugar del mundo donde podamos ocultarnos de Dios. Su Omnipresencia le permite vernos aun en lugares en que nosotros mismos no sabemos que estamos. Dios está presente en cada momento de nuestras vidas y en cada lugar de ella, aun en tu corazón. Hoy y siempre tratemos de andar siempre a la luz de su presencia.



Oración: Señor, ayúdanos a agradarte a ti y a afirmar cada día más nuestro compromiso contigo. En el nombre de Jesús, Amén.



Anibal e Iverka Burgos

miércoles, 13 de abril de 2011

Muy cerca de mí




¿Alguna vez te has sentido tan triste que pierdes hasta el sentido de tu vida? ¿Esa tristeza que te mantiene tan lejos del mundo, de tus amigos, familia y todo lo que te rodea estando tan cerca? Es como si te ausentaras para estar a solas contigo mismo lamentándote y llorando hasta quedar sin fuerza alguna para continuar. Hoy escribo basada en la situación particular de una amiga, pero creo que representa la situación en la que de muchos de nosotros hemos estado alguna vez.



En Juan 20:11 al 16 se narra el amargo momento cuando María Magdalena y los discípulos llegaron a la tumba de Jesús y la encontraron vacía. Solo sus vendas quedaron allí y mientras todos se marcharon, ella quedó postrada en aquel lugar llorando tristemente por no encontrar el cuerpo de Jesús. Imagino el dolor que embargaba su corazón en ese momento, pero tanta era su tristeza que no pudo reconocer la presencia del mismo Jesús cuando apareció frente a ella ya resucitado. Apenas dijo esto, volvió la mirada y allí vio a Jesús de pie, aunque no sabía que era él (Juan 20:14).



Esas situaciones son tan fuertes que además de que nos alejan de todos no nos dejan notar que Dios siempre está a nuestro lado y que nunca nos abandonará. El cumple todas sus promesas, pero muchas veces estamos tan sumergidos en nuestros problemas que nos olvidamos de ellas, como le paso a María. Jesús, aunque se marchó para un día regresar, nos dijo antes de partir: Y yo le pediré al Padre, y El les dará otro Consolador para que los acompañe siempre (Juan 14:16).



Oración: Señor, gracias por tu presencia en nosotros, aun cuando no podemos reconocerte. En el nombre de Jesús, amén.



Anibal e Iverka Burgos

martes, 12 de abril de 2011

PARA MI



En una ocasión mi esposo y yo compartíamos con un grupo de amigo en una cena. Había trascurrido mucho tiempo de no haber visto a muchas de estas personas. En la vida de cada unos, muchas cosas habían cambiado, comenzando por la edad para ponerles un ejemplo y mientras estábamos sentados a la mesa, algunos comenzaron a hablar de sus intereses particulares.



Yo soy ingeniero, yo abogado, a mi me está yendo de maravilla como arquitecta, yo soy cristiano dijo uno de ellos muy orgulloso, y haber conocido a Cristo es lo mejor que me ha pasado, pero fue interrumpido por uno de sus compañeros quien dijo: “Oye, oye, oye párame eso ahí, Yo no conozco a ese Señor ni deseo conocerlo” refiriéndose a Jesús.



Para muchos, Jesús es un hombre de la historia, alguien que solo les hace la vida amargada y aburrida, que quiere robarles su identidad, pero para quienes lo conocemos y le hemos dejado entrar y reinar en nuestros corazones, es el mayor motivo de orgullo y de felicidad. Pablo, poco antes de morir dijo en Filipenses 1:21: Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia. Hoy puede ser que Jesús no sea importante para algunos, pero para otros, como yo, cuando todo haya terminado, EL SERÁ LA MEJOR DE TODAS LAS ADQUISICIONES.



Oración: Señor, gracias por el día que entraste a mi corazón y le diste sentido a mi entera vida. Hoy soy feliz primero porque te tengo a Ti. En el nombre de Jesús, Amén.



Anibal e Iverka Burgos

lunes, 11 de abril de 2011

Vivo para Jesús



En los últimos años se están formando instituciones privadas cuya finalidad es lograr, con la ayuda de las comunidades, recaudar fondos monetarios para la contribuir con personas que padecen diferentes tipos de enfermedades. Cada uno de nosotros, los que participamos de una u otra manera, al igual que los directivos de esas instituciones, nos sentimos orgullosos de ser parte de estas iniciativas. Hoy por hoy, muchas personas han logrado una mejor calidad de vida por el esfuerzo de muchos, y parte de ellos en señal de agradecimiento por una oportunidad más de vida, hoy ponen todo su esfuerzo para que igualmente otros puedan ser beneficiados también.



Hace mucho tiempo atrás un mal corrompía y aniquilaba a toda la humanidad y el intento de muchos fue en vano para lograrlo, hasta que Dios en su inmensa misericordia envió a Jesús su único hijo a morir por nosotros. Su sangre derramada en la cruz fue y aun es el antídoto para ese terrible mal. Yo soy parte de los millones y millones de transfundidos por esa sangre y hoy quiero poner mi mayor esfuerzo para que aquellos que padecen de esa terrible enfermedad puedan ser sanados también.



Romanos 14:7-8 dice: Porque ninguno de nosotros vive para si mismo, ni tampoco muere para sí. Si vivimos para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos o que muramos, del Señor somos. Mi vida y todos mis recursos le pertenecen a Dios y hoy más que nunca estoy dispuesta a ponerlos a favor de aquellos que aún no viven para El. Si eres parte del cuerpo de Cristo ¿estarías dispuesto a unirte a esta causa?



Oración: Señor, gracias porque por tu sangre soy Salva y sana. En el nombre de Jesús, amén.

viernes, 8 de abril de 2011

Consejos provechosos



Cuando iba a la escuela no entendía porque tenía que estudiar tantas cosas que nunca iba a necesitar después. Algebra, filosofía, psicología, física, química, todas esas materias que parecían estar ahí solo para hacernos la vida más difícil y a veces hasta imposible, sin embargo, hoy en día, en mi trabajo, en el hogar, con mi hijo, con mi esposo, con mis relaciones, en casi todas mis actividades, estoy aplicando algunos de los conceptos que antes para mí fueron tormentosos.


¿No te parece que ocurre lo mismo con Dios? Cuando somos jóvenes, generalmente creemos que ir a la iglesia, prácticamente obligados por nuestros abuelos o padres, es una pérdida de tiempo. Eso era algo aburrido en lo cual no parecía haber ningún provecho, pero hoy entendemos cuan bueno ha sido haber aprendido sobre ese Dios.


Isaías 48:17 dice: Yo soy Jehová Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir. Si nuestros padres terrenales siempre deseas lo mejor para nosotros ¿Cuánto más Nuestro Padre Celestial? Dios siempre quiere enseñarnos y guiarnos a través de Su Palabra. Recuerda y siempre ten presente que, Lo que tú y yo somos hoy, es consecuencia de lo que tenemos en nuestros corazones. Atender a Su voz y dejarnos guiar por El SIEMPRE RESULTARÁ PROVECHOSO.


Oración: Señor, gracias porque Tu eres mi Dios, en ti encuentra provecho mi vida. En el nombre de Jesús, amén.


Anibal e Iverka Burgos

miércoles, 6 de abril de 2011

DIOS TIENE EL MAPA



El año pasado fuimos de vacaciones en familia. Decidimos ir tras una aventura que nunca antes habíamos tenido y las experiencias fueron maravillosas. Pero durante el viaje sucedió algo que de no resolverse a tiempo, hubiese marcado nuestras vidas de manera negativa para el resto de ellas. Nuestro pequeño tesoro, Alejandro, se extravió por aproximadamente 1 minuto. Solo un minuto bastó para que nuestras vidas se desmoronaran por completo de tan solo pensar que jamás volveríamos a ver a nuestro hijo.



Muchas personas hoy en día viven perdidas aun si darse cuenta. No saben dónde ir, no saben qué decisión tomar, no saben cómo resolver sus problemas, andan sin dirección, a expensas de que alguien con un consejo, muchas veces equivocado, los dirija por y hacia donde deben andar. Hay tantas cosas que hoy en día nos quitan en sentido de dirección y tantas otras que nos conducen por lugares incorrectos, más solo Dios conduce nuestras vidas a lugares seguros y confiables.


El Salmo 25:4-5 dice: Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; Enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad, y enséñame, Porque tú eres el Dios de mi salvación; En ti he esperado todo el día. El Señor anhela que pongamos nuestra confianza en Él para caminar por Sus Caminos y por Sus Sendas. SOLO EL tiene el mapa que nos lleva donde están LAS VERDADERAS RIQUEZAS.


Oración: Señor, enséñanos y muéstranos Tus Caminos y ayúdanos a permanecer firmes en ellos. En el nombre de Jesús, amén.


Anibal e Iverka Burgos


lunes, 4 de abril de 2011

ELIJO YO...



En mi opinión personal, el 95% de las cosas que tenemos o que hacemos las elegimos nosotros mismos. Eliges que y como vestir, que color usar, que comer, que estudiar, como hablar, que hacer, donde ir, con quien compartir, tus amistades, con quien te casarás, en fin, casi todo lo que te rodea es producto de tus propias elecciones.




Son tus preferencias las que van a inducirte a escoger una cosa u otra, pero una vez que lo hagas, tendrás que asumir las responsabilidades que ello implica. Hebreos 11:23-26 dice: Por la fe Moisés, cuando era ya grande, rehusó ser llamado hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los placeres temporales del pecado, considerando como mayores riquezas el oprobio de Cristo que los tesoros de Egipto; porque tenía la mirada puesta en la recompensa.




Siempre tendremos que hacer elecciones, no tenemos escapatoria, pero lo aconsejable es que cuando te toque hacerlo, no mires solo el resultado o gozo inmediato, observa si a largo plazo será la mejor decisión. Recuerda que no se trata de ser feliz por un momento, se trata de ser feliz por el resto de tu vida. Moisés escogió ser hijo de Dios y no del faraón, y aunque parecía ser una tonta decisión, la final tuvo la mejor de las recompensas. Recuerda que: “AL FINAL QUIEN ELIGES ERES TÚ”…




Oración: Señor, ayúdanos a elegir en base a tus consejos y no a los nuestros. En el nombre de Jesús, amén.



Anibal e Iverka Burgos